Así funciona el museo que considera “delito” meter prisa a los demás e impacientarse en una sala de espera
“¡Es que no me da la vida!”, es una frase fácil de oír en el mundo contemporáneo. Si alguna vez habíamos vivido cabalgando el tiempo, hilvanados en él, ahora el tiempo se ha enseñoreado y nos domina. La tiranía […]
